POESIA SAHARAUI-1
Poemas creados por los jóvenes poetas saharauis Luali y Saleh Abdalahe
Un tumulto de voces
Quiebra el silencio de la noche
Mientras la ciudad duerme
ajena a las garras de la sombra,
que en la sombra,
arañan sus paredes,
desfiguran su rostro
Cuando estoy solo
solo estoy rumiando los recuerdos
que llenaron mis brazos con tu cuerpo.
Las migajas de amor que dejó desparramada
Tu ausencia en mi alma.
Cuando estoy solo.
Solo repaso los rincones
Donde nuestra imaginación
Retozó en el polvo de la noche
Con la cómplice discreción de una duna
Cuando estoy solo.
espero, solo, que el siroco me devuelva
La duna a esta desolada estación
Donde reconstruyo tu imagen sobre
El silencio de las piedras
Cuando estabamos juntos
estabamos, juntos, rompiendo las
Fronteras con las consignas
De nuestros besos.
Las miserias del mundo
yacen olvidadas bajo
el escombro de los metalenguajes.
El lenguaje con que chillan
Los intestinos del sur
Es un enigma en los oídos
Del norte.
El monstruo de la ciudad
Se comió nuestra inocencia.
La fe se estrella contra los gigantes
Que rascan un cielo que no pica.
Los pequeños dioses agonizan
Ante el vacío de los verbos
Politizados.
Y la guerra es una proyección
Del diablo que deambula como
Una posiblidad en las desoladas
Praderas de nuestra esperanza.
Cuando esquivo las espinas
del tiempo y me refugio en el
silencio de tu cuerpo.
Solo estoy buscando paz.
Cuando le viro el rostro
A la incertidumbre de esta
Rutina, y sucumbo ante
El encanto de la memoria
De tu imagen.
Solo estoy buscando paz.
incluso,
Cuando maldigo el peso de tu nombre
sobre mis vértebras, la recurrencía
de tus horizontes en mi mirada,
el ardor de tus lágrimas sobre mis mejias
sólo estoy buscando paz.
Pero cuando te mires en el
Espejo del recuerdo y solo
Encuentres el gerogrifico
De mis besos en tu cuerpo.
Es que me he ido,
Me he ido a componer
Los cristales rotos de otra
causa de amor.
para la paz
TIRIS
Quiero huir del vientre
De esta noche ajena.
Dormir un sueño
Sin primaveras postergadas
Sin cláusulas de perdón incumplidas
Y despertarme en tu vientre TIRIS.
Espantar la soledad con un abanico
De versos inspirados por tu inmensidad.
Vaciar mi alma en la bondad de tu alma
repasar la memoria del universo
en la poesía de tus paisajes
y escuchar en el eco de tus montañas
la gloria de tu pasado,
los ruidos de la infancia del mundo,
el galope de una caravana sobre el cristalino rostro de
tus llanuras
y sentir la paz que los dioses cincelaron con bondad
en tu rostro,
tu rostro de mar que se le congelaron las olas
AUSENCIAS
cuando,
el día se vuelve tan solo
un desnudo de la noche
los minutos solo
un quimérico tic-tac de la memoria,
el éxodo un ir lento hacia
el reverso de la esperanza
duele y,
¡como duele¡
la ausencia:
de tus ojos para iluminar
el alma de mañana
de tu cuerpo para llenar los rincones
donde el amor se ha vuelto mudo.
Duele y,
¡como duele¡
la falta del aire,
no de este aire apócrifo y ajeno;
si no del otro aire, el aire puro
que tu transpiras en mi ausencia
el de la vetusta esquina donde
dejamos colgados los atuendos
de un amor inmaculado.
El aire con el que le pintábamos
alas a la libertad en las paredes del viento.
el tiempo va, siempre va
dejando callos en las manos
de la historia.
los años se precipitan
como perlas de un rosario
sobre la ya longeva memoria
del exilio.
la providencia talla
nuestros pasos de mañana
en un camino sin brazos,
sin flores en los bordes,
y sin ti en el horizonte.
el tiempo va, siempre va
arrastrando las cicatrices del universo
hacia un norte aposiotico,
los días sobrevuelan, sin ruido,
como aves de rapiña,
el techo de este hogar sin raíz,
donde anida el sueño de nuestros hijos.
el tiempo va, siempre va
déjame creer en ti
para seguir atado a algo.
quiero volver a ver tu rostro,
en este minuto de paz,
entre este siroco que se va
y el próximo que llegue.
asomarme a mirar este atardecer
desde el apacible amanecer de tus ojos.
déjame pensar que
el aire de tu aliento
es el aliento de mi aire,
que la noche es un estigma
de nuestros cuerpos,
la mañana un descenso de tus brazos
y el crepúsculo, solo,
un capricho de tus besos.
déjame seguir atado
al silencio de tu amor
para seguir amando
el dolor de tu silencio.
Mi verso habla para callar
los estampidos que perforan
los tímpanos del silencio.
acaricia tu nombre y se posa
en tu mirada cual águila herida
huérfana de inmensidad.
mi verso busca tu historia
se junta mi memoria y tu camino
para desandar otra posibilidad de amor.
entonces
Mi corazón late, embriagado por
la alborada de tus olores.
persigue el rostro de tu perfume
que se diluye entre las brumas
de la muchedumbre de estos días
de mediocridad masiva.
Emerge tu rostro por entre
las carabelas de la guerra
para hacerme olvidar los
látigos del tiempo,
se antepone a otros rostros
y estira los minutos en que
dibujo tus murmullos con versos
en una hoja.
El verano es una estación de soledades mustias.
la tierra rinde su pleitesía ante el sol
y nuestros cuerpos, corazón de la tierra
se tuercen mientras dura la reverencia.
El viento es una navaja afilada que destroza la tarde.
quiero navegar entre tus besos y mi soledad
solo, siempre solo y apartado en este camino
casi irreal
no dejes que la luna irrumpa con su azulada luz
en la imperativa oscuridad donde se oculta nuestro amor
quedémonos quietos ahora
para que este instante perdure siempre
y el ahora se convierta en ayer
y nuestro hoy se haga un beso eterno.
la esperanza levita sobre la voluntad
de las naciones
se descarrila a veces
se endereza otras
resurge con cada alba
disfrazada del rocio
que cubre el triste rostro del exilio
o como una oración rezada en un rosario escéptico
pero se derrumbe como el sueño de los lagartos
con los últimos hilos del alba
los verbos duermen en la esquina
fría donde se oxidan los cañones
la guerra es un pretérito imperfecto
de un imperativo odioso.
un pájaro dibuja sus alas
en un cielo estéril
el ruido de las olas
se esconde detrás de las rocas de la noche
la guerra es un edema en el corazón de la patria
y un fusil se muere oxidificado
la paz se estrella contra los ojos del viento
y el canto de las golondrinas
se hunde en la fragilidad del espejismo
la esperanza levita en la otra pradera del sueño
y la añoranza dibuja un país con costas en
la memoria de mañana.
la anciana esperanza sigue ordeñando
el tiempo en los cántaros de la paciencia,
la frivolidad de los minutos que ya son pretérito
hacen que las aguas del rocío se evaporen antes
de mojar los labios del amanecer.
Un niño mira hacia el horizonte
buscando la silueta de una alegría
de pronto la diáspora del siroco
el polvo endiablado, la tierra sádica,
vengativa arremete contra la inocencia
de sus pupilas
se pierde entre la incertidumbre
de los gritos del viento
se vuelve desolado, aposiotico
hacia los brazos de su madre
a esperar que se calme la furia del
Universo.
Mañana volverá a buscar la silueta de otra alegría.
DIAS Y DIAS
hay días en los que
duelen las pisadas del tiempo,
días en los que el mar parece
la lagrima de un dios melancólico,
el desierto una cicatriz
en las costillas de la tierra,
y el sol una lluvia de brasas.
Días en los que la esperanza se
cruza de brazos.
Pero hay días en los que
el tiempo es solo una sonrisa
que vuela,
días en los que se me antoja:
diluir en una paleta todos los colores
del arcoiris,
hacer un pincel de las plumas de una nube,
pintar un mundo sin eje y con varios polos,
y jugar a los dados con las esquinas cardinales.
La vela
Quiero arrancar de la oscuridad
la vela que me acompaña en mis noches
De soledad.
Y distinguir, entre las inquietas sombras
Que se mecen a mí alrededor.
La sombra que espera pacientemente la señal
Que emana del alma sobre el papel
Y con la tinta que va cubriendo
La desnudez de la hoja y mi vela Alumbraré la mediocridad del camino que nos empuja sin saber a donde
Así llenaré mi boca de luz.
Hablaré a los indeseables insectos
Que estorban mi sombra.
Mi única sombra, que teje a mano
La dorada vestimenta, que corona
La vida de una hoja blanca.
UN INSTANTE
Bajo el cielo infinito de esta noche
Alzo mis manos a la luz.
A esta luz, que vigila por mí
La arena de mis huellas.
Y por un instante, dejaré mi condición
Navegar en un fugaz olvido.
Ya puro, viril, auténtico y con luz propia
Como yo quiero.
Me desnudaré de mis huellas, de mi exilio
Y me dispongo a volar.
No para vivir en el mundo de las estrellas,
Que viaja en duradas cometas
Ni seguir la corriente de la ciencia.
Volaré desesperadamente a tu encuentro
Que desesperadamente esperas,
Acariciar con mis alas tu vientre.
MADRE
Madre sé que sufres
sé que el dolor te hace llorar
y que tus lágrimas son de cera y calor
Madre sé que te han cegado los ojos
y te han ahogado la voz
para no cantar al mundo tu libertad
Madre sé que de tus brazos
te han arrancado los hijos
que tus senos deseaban
con amor alimentar
tu historia y cultura enseñar
Madre sé que tu llanto
tu llanto mudo aún está
hizo todo el mundo a escuchar
Madre sabré también que vas a cantar
a cantar con una voz que llegará al más allá
y cuando amanece, tus brazos se abrirán
para tus hijos que están aquí y allá
Madre sabré que tu alborada va alumbrar
los puntos cardinales y más allá
de la frontera y de la mar
Y tus lágrimas Madre?
¡Oh! tus lágrimas esta vez serán de jubilo y felicidad
y cuando todo sucede
cuando la corona solo reina en su lugar
tu, tu Madre Patria seguro, seguro que vas a olvidar
Porque tu corazón es todo AMOR Y PAN.
SUEÑO
Sueña el niño algún día
Poder en el cielo batir su ala.
sueña el cosmonauta poder
Tener en sus manos, su propio planeta.
Todos sueñan allá arriba.
sueña el astronauta,
abandonar su telescopio
y a cercarse algún día
a los astros,
galopando en su dorada cometa
sueñan incluso los enamorados
vivir una eterna luna.
Todos sueñan allá arriba.
y yo, tan solo sueño poder en mi tierra
Algún día, alzar al cielo mi bandera.
Cuna de mi infancia
cuna de mi infancia
Ven a mí.
ilumina mi frente,
guía mis pensamientos
no dejes que la luna abandona mis noches,
y yo con los ojos cansados, contemplando
las huellas que va dejando
Mi dedo en la arena.
mis huellas son rayitas
sin significado y sin sentido
pero mi mente arde,
arde como brasa
como hierro fundido
Por tanta arena.
si porque ya me cansa la arena
la piedra, el barro, el clima
me cansa esta "paz" donde
Uno olvida lo que espera.
ya me canso de escribir
siempre sobre la arena,
sobre el niño que llora,
sobre el espejo y su rotura,
sobre la viuda que perdió
Su Amor en la Guerra.
sobre este dolor inmenso y triste
de un pueblo que solo espera.
Luz de un día , ilumina mi frente
Y hazme vivir mi soberanía
Haz apagar este Apocalipsis
De mi poesía.
Yo quiero escribir hogar, calles, semáforos
Fábricas, puertos, escribir ciudad
Escribir del verso su aroma
Y del aroma mi poesía.
Pero mientras tanto y mientras
está la luna
seguiré haciendo estelas con mi índice en la arena
mañana es otro día.
Diciembre cantará
Diciembre cantará
Y siento en mi pecho una luz diáfana
Que visiva ya mi camino.
Un oleaje de mar
un canto a la libertad
diciembre cantará
y con su canto haré sonar
clarines y tambores
alzaré mi voz al cielo a las galaxias
anunciando mi batir de alas
Diciembre cantará
y voy con mis pobladas manos
a despejar la sombra de tantos años
a levantar la injusticia de la historia
a sanar la herida de la espina
Diciembre cantará
y con su aurora volverá el brillo
en los ojos a resplandecer
los sedosos labios a sonreír
Diciembre cantará
y su canto será a mi libertad
vamos cogen mi mano con mis manos
vamos a marchar
a sacudir el polvo del exilio
y vamos a andar.
Diciembre cantará
y con ello vamos a marchar
a contemplar como va en la penumbra
nefando la cresta del rey
Diciembre cantará
y su canto será él SÍ a la LIBERTAD
To be or not to be
Voy por lo más hondo del sendero
A contemplar a mi alma.
para hallar las marchitadas hojas,
Que cabalgan entre hilos de araña.
Voy entre la necesidad y el derroche
entre estómagos convexos hacia cuevas
De huesos y ataúdes.
y cóncavos ingrávidos, hacia un cielo
De ambiciones y narcisismo.
Voy entre abrazos y puñaladas
entre palomas y buitres
entre fronteras alambradas
Y naciones minadas.
Voy entre la mentira de la verdad
Y la verdad de la mentira.
Voy de laberinto a laberinto
De mi pesado globo.
para encontrar, la razón de la existencia
y solo me encontré, en el precipicio que separa
EL TO BE OR NOT TO BE.
Ven
Ven con tu condición de humano
Para sentirte más humano.
a sentir la ausencia de la cuna,
En la distancia del olvido.
a sentir la erosión del tiempo
que oxidó nuestros huesos,
Sin nombre.
Ven a vivir mi paciencia incierta
que descansa sobre las secuelas
De la guerra.
a esquivar la guadaña que arrastra
Mi suerte.
a secar las calladas lágrimas que
Ahogan, nuestras almas.
Ven a salvar la inocencia que se pierde
Entre el polvo y la pólvora.
y esperar en mis horas de exilio,
la última vuelta de mis plegarias
Ven, y cuando hallas vuelto no dejes
de ser el eco de mi humana voz
Que reclama con boca seca la LIBERTAD.
Tesoro perdido
Mira como sopla el viento,
arrastrando las hojas que alimentan
Mi esperanza.
como el polvo en su regazo,
Nos cubre con su túnica.
para que la arena nos entierre
poco a poco en esta inmensidad
De la nada.
Él, salió de los suyos
para llenarse de sí mismo,
se encontró sentado en una inmensa
Sábana de blanca arena.
y en su infinita soledad,
vació el cofre de sus recuerdos
buscando sin cesar,
como se busca a un tesoro
Sin mapa.
Su lejana infancia.
no, solo encontró arena y viento,
huellas borradas y piernas fatigadas
noches de ensueño sin almohada,
Pastoreando su existencia.
¿Acaso nací sin infancia o mi infancia, nació con
arrugas en la frente?
ahora un soplo de arena
Le dio en la cara.
y al abrir los cansados ojos
se quedó consternado ante
El ocaso del sol.
lo vio con toda su fuerza,
trató con toda su fuerza de esquiva
A su imaginación.
y solo vio sangre, ceniza y negras tostadas
De nubes, dispersas en el fuego del crepúsculo.
y le ahogó el mismo apocalipsis,
Que estrangula el sueño, de sus escasas noches.
Terminó la guerra.
y allí va un hombre sin pierna y con muleta.
dolor
Después de las doce cuando todo caiga
Cuando se rompe el hilo de la voz
Y los ojos cobran el peso del día.
Un afilado grito de dolor rompe
La tranquilidad de la noche.
La luna del desierto se quiebra
Las estrellas esperan sin luz
Una luz que no llega.
¡oh¡ cuanto dolor debería sentir esta voz
otro y otro grito se elevan al cielo, espantando los
Duendes que habitan nuestras noches.
y allá lejos la gente matándose
A puñaladas en charcos de heces.
la luna indignada se marchó
las estrellas en luto la siguieron
y una madre que pudo ser abuela
con los ojos enjuagados murmura
"Que el Dios de la tierra y de los cielos
en su cuna, lo acoja"
Y entre sollozos y blasfemias
Una hija con los senos de primavera
Alimentando con sus lágrimas
La rosa que nació sin luz y sin raíces.
Sombra blanca
Sombra blanca de mi alma.
errante entre los caminos,
cavando siempre las sepulturas
de la noche.
un día, aturdido te vi,
desamparada de voz,
desnuda de imaginación,
muda de fantasía.
Sentí en tu ausencia la obscuridad
alimentando la lumbre de tu huella.
y mi duda creció, creció en tu busca
y el eco de mi garganta se agotó
en los caminos embelesado
por tu lejanía.
Sombra blanca de mis sueños
no te pierdes por los caminos
ni te llevan los ecos de otros cantares
que el espejismo es agua, cuando más
sed, tienes.
Ven, quédate aquí en este árbol que te engendró
entiérrate en mis raíces y dame tu fruto.
que tu camino es mi comienzo
y tu eco es mi voz.
Sombra blanca de mi ser
quiero sentir el arado de tu yunta
sembrando primaveras en mi desierto
para que en las horas de otoño
sentir todavía las cuerdas de tu violín
alimentando el jardín de mi ilusión.
Nosotros
En esta intemperie seguimos estando
nosotros, los de antes
los que luchan con sus desnudos cuerpos
contra las desgarradas muelas abrasivas del tiempo
los que apagaron sus agujereados
pechos y ataron sus manos
sobre el vuelo blanco de palomas
los que mueren, nacen, sueñan
y sobre todo esperan arrancar
de las cenizas la identidad
de un corazón hecho ya fuego
Porción
Que tristeza vive esta porción de cielo
que tiene el desierto como cielo
que luz de noche tiene este desierto
de un cielo triste que llora estrellas
resplandecientes para alégranos
con sus lágrimas de noche.
Que tristeza se encierra en este globito
y que ceguera y sordera vive la gente
la que está fuera de este desierto.
Detrás de las nubes
Mis caminos no conocen de céspedes
ni de tapices de tus pequeños pies
no conocen de paseos placenteros bajo los álamos
o entre la fragancia de los jardines
mis caminos son duros para tus pequeños pies
que no conocen la marcha de las caravanas
ni la sed de los desiertos.
mis caminos, quizá no dejan huellas en ti
como no las dejo yo en mis dunas
pero mi cielo, mi verso, vivirán en ti
como mi persecución detrás de las nubes.
Intemperie
Las piedras se descomponen bajo el sol
para más arena
Los caminos se pulverizan en la contienda
Hacia un paz que por herida no llega
el silencio se remota Bajo el peso
de un gigante monte que encierra
la clave de una serpiente negra
Y aquí en esta contienda donde el lagarto
Se deseca bajo la sombra de un verano caliente
Y el camello atontado por tanto espejismo
Tengo más sed de paz, que de agua.
ANÓNIMO
Se fue en el olvido del tiempo
que nos hace recordar su poca
eternidad en la vida
se fue como la hoja del otoño
que se marchita y luego ausente
inadvertida se va nefando junto
el polvo en el viento
se fue de la vida sin dejar rastro
no amó ni lo amaron !no había tiempo
para el amor¡
lo condenaron a guardar trincheras de
alacranes y sedientos vampiros de altas
jerarquías militares
nadie lo recuerda ni los que se gloriaron
con su coraje de soldado
ni los que se durmieron plácidamente
en los tiempos de la guerra
ni los que cuelgan circunstancialmente
corbatas, cuentas bancarias y veranos
bajo la sombra de sus huesos
se fue de la vida sin dejar rastro
sin dejar nada, salvo su carné de identidad
con una lápida de cuño rojo en la cara
que lo deja en el anonimato de un mártir
de una revolución.
AÑORANZA
Desde las penumbras borrascosas
de mi alma
se encendieron las luces de una
ciudad muy lejana en el olvido
de nuevo entre la gente y las
trémulas hojas de mi memoria
te busco en cada escondite
en cada rincón de nuestra ciudad
para encontrarte y no te tengo
¡Oh! Cuanto añoro tu sonrisa
blanca de esperanza
y cuanto olvido sin olvidarte.
ES ÉL
Allí esta ella, sonriente a la brisa del mar
el resplandor de su cara cual
farol que confunde un naufragio
y aquí está él detrás de su cámara que
tiembla por el tictac de su corazón
yo lo vi pasar con túnicas y trajes
con seda y harapos
habla mil lenguas y mil dialectos
en cuatro letras
es él, el mismo en todos los lugares
y en todos los lugares a la vez
el que no conoce de fronteras
ni creencias
lo vi pasar en su dorado carruaje
con los ojos vendados lanzando
misteriosos dardos.
Una nube
Era un niño feliz que amaba
a su palomar.
de la noche a la mañana
entre el resplandor de su sueño
y la penumbra de la avaricia,
vinieron los hombres empujados
a la zaga del brillo de una falsa
corona.
hirieron sin piedad su inocencia
y espantaron con pólvora
su ansia de libertad.
para él eligieron un exilio
y un otoño infantil
luego, siempre como un niño
empezó amar otra paloma y con ella
la inmensidad de un cielo
pero ahora que ya no es un niño
y su paloma era en el cielo
una nube
se pregunta, ¿ dónde está la paloma, la nube,
dónde está la lluvia ?
otra vez
Lo engendraste en una noche de muchas
estrellas, de corazones dolidos
entre el amor y una despedida que llora
te marchaste dejando atrás tus huellas
frente la puerta, que te espera
tu corazón indómito no soporta
que la espera se hace en tierra
ajena.
allí está él entre los brazos y el corazón
de su madre, que por inercia su alegría
sonríe mientras su mirada vacía, ausente
quizás en aquel día
cuando alguien que no recordaba
le dijo que tu ya no volvías.
creció entre el polvo del exilio y las caricias
de una ala herida
creció sin juguetes sin tus manos, solo en la arena
creció preguntando por tu larga ausencia
su corazón se encogió con las circunstancias
de la guerra
y se despidió frente la puerta que lo espera
su corazón indómito no soporta que la espera
se hace en tierra ajena
ahora su fusil huele a tus manos que ya no
existen
y su aliento huele a pólvora de tu vida
los corazones viven las circunstancias
de la guerra
cuando la espera se hace lejos de la tierra
Monte y volcán
Soñó que le hablaba y se quejaba
- tu cabeza me quema y me pesa
cual un monte que oculta un volcán
le decía
la tomó en sus torpes brazos la coronó
con sus besos
y le prometió algo con un puñado de arena
en las manos
volvió a besarla y se marchó
ella entre la costumbre y el amor
fue recogiendo la arena de sus huellas
no lloró, lloraba por dentro
él no volvió, ella lloraba en sus huellas
Monte soy, Volcán serás.
Mujer en el exilio
Después de la tormenta de arena
Te levantas bajo el alba del desierto
Y te vas cargando a lomo el peso del exilio
Sacudiendo el polvo que niebla con catarata
Tu nostálgica mirada
Allí estas tu mujer contra el viento y su
Desaliento
Mazando con amor la gracia de nuestra vitalidad
A La tardecer ya fatigada pero a la vez
Gentil y gallarda te vas dejando tus huellas de sonámbula
Hundiéndote los pies en la arena
Para encontrarte con el ocaso
Y con mucho alivio te sientes a evocar
Tu horizonte
El ocaso esta gris, esta amarillo, esta rojo
Allá todo está mezclado, acribillado por siroco
De sangre
por tormentas de polvo y pólvora
Y tu mujer te das cuenta que tu ayer y tu presente
Será igual que mañana
Y te vas de vuelta dejando estelas de sueños y sombras
Agitadas junto al viento
Mientras vas despertando tus huellas para encarar
La próxima tormenta que a tus ojos se aproxima
ella
Vivía su vida, buena o mala
eso no le importaba, era feliz
y con eso le bastaba
cantaba a su rebaño y bailaba
las dunas Junto la luna
y de noche bajo las estrellas
un brazo de madre como almohada
con cuentos de princesas y sultanes
de amores y cantos soñaba llegar
a los altares
dueña de oasis de valles
de gacelas y caravanas
de nubes y de todos los caminos.
Feliz como su pasado
Y su presente está exiliado
Hoy
Dentro del alma hay un gigante campo
que gime
sin sombra, sin luz
un desierto yermo de arena, solo
arena
de rocas, solo rocas
de adobe, cada vez más adobe
la espera que se entierra en la arena
la voz disecada en los burós con telaraña
y en el medio del todo
estamos todos, los de antes, los de hoy
sentados con nuestras desplomadas alas blancas
esperando resoluciones.
dentro del alma hay un gigante campo que gime
ya por arrancar pluma a pluma de estas alas blancas
de cera
y buscar la razón por nuestra sangre que se derrite
en los carcomidos calderos de la paz.
MÁS QUE ELLA
Conociéndote supe que no eres la que buscaba
no sé, pero ella no estaba
por arte de magia o por la escrita divina de no sé que Dios
bajo el mismo cielo con las mismas nubes blancas
de ayer
te encuentro a ti donde tiene que estar ella
cómo puedo entenderlo sí me esta confundiendo
el ayer con la divinidad sublime y magistuosa de hoy
detalle tras detalle, palabra mía tras
palabra de ella en ti se fueron paulatinamente
creciendo con las nubes blancas
de este cielo
todo me es igual, la niña del helado
la señora del bolso plateado, el perro vagamundo
Y ahora, tu sonrisa, la de ella
justamente cuando pasa el mismo
ciego, el del chichón en la frente
todo menos tu, me es igual
salvo nuestras miradas que despidieron las palabras
las de ella, con las nubes blancas de nuestro cielo
para fundirnos en este encuentro tan esporádico
y único, escrito por no sé que Dios enamorado.
Buscaba algo que ella no recordaba en su mano
dame tu mano, insistía él
para que quieras mi mano, decía ella
no ves que en tu mano llevas pintado un corazón
con mi nombre
Y tu instinto no te dice, que tu y yo somos del mismo hueso
un hueso sin articulación.
- Oye viejo, porqué caminas así como viejo?
Quién te hizo así, que ya no te deja jugar y correr
Como nosotros o es que los viejos nunca han sido niños
- Sí hijo, yo también fui niño pero es la cuerda de la edad
La que me ata
- Quién te hizo esta cuerda?
- Me la hizo el que está ahora torciendo la tuya.
Mientras vivo voy dando vida a mi sombra
Pero antes de morir, quiero saber donde irá mi sombra sin mí.
si la encarnación existiera, no querré yo encarnarme en otra alma
no por mí, si no por el otro que tendrá que cargar con mi peso y la de mi sombra
donde irá mi sombra sin mí, no por mí si no por el otro que tendrá que
olvidarse de sí para vivir solo para una sombra
esta sombra que llevo en mi, es mía y la quiero cargar solo para mí
Quién sabe si la resurrección existiera y será sólo porque exista una sombra.
No es el deseo de una eternidad terrenal ni buscar enigmas filosóficos o el deseo de dar sentido a la vida de los hombres
Si no al contrario, es saber vivir conscientemente con la muerte como parte del todo cósmico
Y aceptar el juego de la ruleta que un mañana nunca es mañana para nosotros, los mortales.
Odio la distancia en que estás
Está tan lejos tu alcanzar
y es tan dulce soñar
y es tan dulce correr este trayecto
Que nos separa, hacia ti.
Dices que la luna es bella
que este paisaje alimenta el alma
Dices que el canto de los pájaros
es el violín de un Dios bueno
- por Dios, yo no entiendo nada
Tengo hambre.
En qué se diferencia una gota de rocío a una lágrima
- En nada, solo en el sabor
En el silencio
Oigo voces en el peso del silencio
que perforan los tímpanos de los
tambores
Veo chispar las estrellas en un cielo
de aguas
¡Que resonancia de gritos! de gravedades
de celos en un silencio de voces
entre el cielo y los mares.
con los ojos cerrados
Con los ojos cerrados me sentí flotar sobre una ola
en mi cuna.
en mi cuna traía miga de maíz para las
cansadas golondrinas
las que veneran la muerte de los marineros.
fui bostezando estrellas en este cielo
de aguas
mientras crecen alas en los costados
de los peces
con los ojos ya cerrados me sentí
en el vacío
los peces ya tienen alas
las golondrinas en las profundidades
y yo me desperté en mi cuna
en el pico de un pez-cigüeña
que me devolvía a otra cuna de arena.
Por un mañana
No quiero alimentar el perpetuo mañana
con la rutina de hoy
ni abrir con la misma llave
la misma puerta de este calendario
Voy rompiendo las ataduras de este
presente que me personifica con el silencio
de las piedras
voy, Sumergiéndome en las profundidades
a morderme la arena virgen de los mares
y salir a la superficie, con el aíre
de un mañana distinto, que no conoce
de espera.
Te espero mañana
Aquí en mi soledad, si el estar solo es soledad
Con los ojos cerrados, como sí el ciego
No viera
Con el silencio de las cosas, como sí el sordo
No oyera
Evocándote en estas horas para romper él limite
de mis atardeceres
para sentir la fragancia de tu presencia
mezclarse en la ausencia de mi aire
para sonreír y fundir mi voz en
tu garganta de viento
para sentirte venir con el aire
que me anuncia tu llegada
y así, como tu aparición visible
luminosa en mi soledad con el resplandor
de los recuerdos
sonriente a mi encuentro
para llevarme con el silencio de tu dulce elocuencia
En esta versión muda de las Mil y una Noche.
Sí me dices que la luna es de queso
Saltare con la gravedad de mi hambre
Sí me dices que el espejismo es agua
Me arrastrare con la sed de mi garganta
Sí me dices que la serpiente que comió
Mi queso y tomó de mi fuente se arrastra
Debajo de aquel gigante monte
Sí es necesario me alimentaré con la luna
Y saciaré con el espejismo mi sed
Para cargar a hombros el gigante monte
Y decir a la serpiente, la que tomó
De mi fuente
para la próxima, tomes pero
por favor no dejes más tu veneno en mi fuente
Entre el despertar y el No
Entre la noche y el deseo
la sombra y el sol
entre el agua del río y la del mar
entre la línea que separa la tierra y el cielo
Entre el despertar y el no
Entre el hilo de la araña que lo separa todo
En ese fugaz momento y en lo ultimo
De todo
Se me va plácidamente todo
Mis caminos no conocen de céspedes
De tus pequeños pies
Ni de paseos placenteros bajo los álamos
O entre la fragancia de los jardines
Mis caminos son duros para tus pequeños
Pies
Que no conocen la marcha de las caravanas
Ni la sed de los desiertos
Mis caminos quizá no dejan huellas en ti
Como no las dejo yo en mis dunas
Pero mi cielo, mi verso, vivirán en ti
Como mi persecución detrás de las
Nubes.
Sí no vuelvo
Sí no vuelvo hacia ti
Y sientas que tus horas se alargan
con la ausencia de la lluvia
o se marchitan con el milenario pasto
de nuestras vidas
Por favor no te desesperas
ni me busques por mis huellas
Que mis huellas son traicioneras
y por traicioneras las llevo en mi
Como las lleva el viento en su pugna
Por conquistar, no sé como
Ni para que la arena de mis huellas.
Sí no vuelvo hacia ti
Y querrás hallarme a tu lado
Por favor no me busques,
Quédate en tu lugar
bajo nuestra estrella
Que vendré pastoreando
para ti un rebaño de nubes y de espumas
Bajo la luna
A escondidas, bajo la luna de Ramadán
Vino a jurarme su sagrado amor
Y nos sorprendió el amanecer
Por cada estrella cinco besos
De amor
- ay del alba que te va llevar
ay de la claridad, ay de la penumbra
que vivo, cuando la luna
no está
- ay mi amor esta noche contaremos
las estrellas
más las estrellas que nos faltaron
ayer.
Ay de mí, bajo la misma luna de Ramadán
Vino de niña y con lágrimas de mujer
- Ay mi amor, ya no hay estrellas que contar
mi padre de lo nuestro se enteró
- Iré, a júrale con la luna, nuestro sagrado
amor
- ay mi amor con esta misma luna
papa juró casarme yo
y bebí de sus ojos el sabor de su corazón
el cielo de luto lloró
no hubo estrellas que contar
y nos despedimos con el alba
yo volví, ella se fue a beber del espejismo
antes de morir de sed.
Ay del alba que te va a llevar
Ay de la claridad, ay de la penumbra
Que vivo cuando tu no estás.
Alas
Por una sonrisa doy el corazón
Y te lo di cuando me dijiste
Que querías volar.
Por una noche de arrebato
Doy la fantasía,
Y te la di, cuando de la nada
te llene el regazo y las manos con mil estrellas
De mil color.
Luego vinieron los hombres y me digieran
Que las alas y las estrellas hay que tenerlas en
Las manos
Yo les dije a los hombres, enseñando en cada mano una pluma
- que el que tiene alas no necesita
comer en las manos.
Quién eres
En tus ojos de cielo menudo
ayer encontré mi estrella
en tu boca de carmesí
encontré la fruta contra mi sed.
en ti, la profundidad es onda
es cautivadora
tus olas son de misterio son de brisas
de esperanzas y sonrisas
por ti, el silencio me susurra con tu
aliento de rosácea
por ti la noche se levanta de su letargo
y se exalta con tu presencia
quién eres tu que habitas en mí
quién eres tu que vivo por ti
para sumergirme una vez
y no volver a levantarme de ti
Sueño
Anoche soñé que la tierra
Nunca ha existido y que todo flota de
Tal manera que nosotros
Estamos como ingrávidos en un vacío
Sobre la nada.
Dentro de nosotros el aire faltaba.
En los corazones, entre alas y manos
Vamos como pájaros y arañas.
En este sueño que flota los párpados
Regreso a mis ojos para ver,
Hacia donde se encamina la realidad
Arriba en lo cósmico la verdad flota
Y abajo la mentira alimenta el pan.
QUE hay de los sueños que soñamos
Sobre nuestras realidades
O nuestras realidades son sueños
Ñoños por el capricho de nuestras mentiras
Arriba en lo cósmico la verdad flota
Regreso a mis ojos para despertar.
VII
Bajo las nubes de la noche
Quiero ser natural
Mira la luna, mira la luz
Mira la estrella, mira el brillo
Mañana vendrá el sol
Para calentar la arena
Mañana vendrá la lluvia
para mojar la tierra
y luego vendrá el sol
vendrá la lluvia, vendrá
la primavera al desierto.
Así es